Historia de nuestra granja

En el 2002 mi padre me vendió la granja. Fue un comienzo difícil para mí, puesto que un año después el mercado de las perlas se fue abajo. Cuarenta por ciento de las granjas de perlas en Polinesia quebraron y los precios bajaron de manera crítica. Nuestra granja pudo sobrevivir gracias a la calidad superior de nuestras perlas, pero el golpe fue muy duro. De los 22 trabajadores en la granja, nos vimos obligados a reducir el equipo a cinco personas. Kamoka Pearl siempre ha sido manejada como una familia y fue muy difícil despedir a tantas personas fieles y trabajadoras. Desde entonces, el mercado ha subido de un treinta por ciento, que representa el costo de la producción de la mayoría de las granjas.

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